Una misma historia se puede contar de muchas maneras. En el mundo de Harry Potter tenemos libros, películas, videojuegos y muchas otras cosas que nos hablan de sus aventuras. ¿Por qué no disfrutar de todas ellas? Esta actividad podmeos plantearla con distintos niveles de profundidad en función de la edad de los niños.
Comparando diferentes medios podemos aprender mucho no sólo sobre las distintas formas de expresión que utiliza cada uno de ellos, sino también sobre cómo puede ir variando el contenido de la historia. Tendremos que reflexionar, por ejemplo, sobre las diferencias que supone controlar al personaje de Harry, cuando jugamos, o emocionarnos cuando vivimos sus aventuras sentados ante la pantalla en una sesión de cine.
Para entender una historia apoyándonos en el videojuego es importante haber jugado antes y conocerlo. Después, una vez familiarizados con él, buscaremos un punto concreto del juego que coincida con un fragmento de la película.
La actividad consistirá en ver la escena de la película y jugar al videojuego en ese mismo punto para luego reflexionar en grupo sobre ambos medios.
Hay muchas ideas que nos pueden ayudar a dialogar sobre la película y el videojuego:
Podemos hacer preguntas que ayuden a los niños y niñas a ir un poco más allá en sus reflexiones. Lo importante es que tomen conciencia de que se puede contar la misma historia con diferentes medios, y con el videojuego incluso podemos construirla nosotros mismos.
Harry Potter es un personaje sobre el que se han generado todo un universo cultural. Podemos aprovechar todo esto como elementos para la reflexión. Por ejemplo.
Pensar sobre esto nos puede ayudar a entender mejor cómo nos cuentan las cosas en diferentes medios y así APRENDEREMOS A SER CRÍTICOS.