Un nuevo curso ha comenzado y con él nuevas formas de aprender. Es el momento de las promesas, los deseos, las buenas intenciones. ¿Por qué no probar con los videojuegos? Sin duda ninguna nos sitúan ante mundos poco explorados. Iremos viendo a través de este blog, que continúa nuestras reflexiones del curso anterior, qué y cómo podemos aprender con ellos. Por ejemplo, algunos videojuegos son obras de arte contemporáneo y jugando no sólo se desarrolla un nuevo sentido estético sino que también puede aprenderse a crear. Un buen ejemplo de estas nuevas obras de arte puede contemplarse en una exposición sobre arte digital que actualmente puede visitarse en Centro de Arte y Creación Industrial de la Universidad Laboral en Gijón y Oviedo. Playware es el nombre de la exposición, que ha dado lugar a numerosas noticias en la prensa. En la exposición se explora la conexión entre los videojuegos y el arte interactivo a través de 10 proyectos de arte digital y trece juegos creativos, desarrollados en el ámbito artístico. A ella se accede a través de una pasarela que produce un ruido de pistones activado por los visitantes al Centro de Arte y Creación Industrial. El cuerpo humano sirve de puente para establecer relaciones entre el mundo físico y el virtual. Alguno de los videojuegos se inspira en las teorías de Kandinsky sobre las asociaciones de los colores y los sonidos para ambientar un juego en una red informática donde se participa, generan sonidos y ritmos disparando contra los virus. Son juegos donde el reto consiste en aprender a colaborar y expresar la propia creatividad. Merece la pena visitarlo a través de la WEB.
Estamos ante una muestra de esos mundos inexplorados, visitarlos contribuirá a desarrollar nuestras habilidades como creadores y, sin duda, a favorecer la capacidad de percibir y comprender nuevas formas de expresión. Muchas veces se ha considerado que crear es una capacidad exclusiva de unos cuantos seres selectos, genios, talentos de grandes obras de arte o de descubrimientos científicos excepcionales.
Sin embargo, crear es una habilidad que todos poseemos en mayor o menor grado e implica no sólo generar nuevas ideas y construir algo nuevo, en el mundo material o más allá de él, sino también comprender estos nuevos lenguajes, saber descifrarlos. Cuando algo se conoce se valora de otra manera. En la vida cotidiana existen todas las premisas necesarias para generar algo nuevo y también para percibir la innovación. Jugar con algunos videojuegos, como muestra esta exposición es una buena muestra de ello.